jueves, 30 de octubre de 2014

spanish language leyenda courses salamanca

spanish culture salamanca



leyenda DEL ACUEDUCTO DE SEGOVIA


El acceso al agua siempre ha sido algo muy preciado (=querido, deseado). Cuando Segovia no tenía fácil acceso al agua, la gente tenía que recorrer una largo camino hasta las fuentes del exterior de la ciudad, para traer el agua..

Cuenta la leyenda, que aquel tiempo unA bella y joven muchacha, cada día tenía que TRANSPORTAR HASTA su casa, situada en lo alto de la ciudad, cántaros de agua. Realizaba un gran trabajo ya que tenía que bajar las cuestas con el cántaro hasta la fuente y volver a hacer el camino arriba con el cántaro lleno.

Un día, la joven, agotada y desesperada, a mitad de camino, exclamó en alto (=en voz alta)::
- “Daría lo que fuera porque el agua llegara sola a las puertas de la ciudad para no tener que volver nunca a recorrer este camino”.

Entonces una voz detrás de ella le respondió:
- “¿Estás segura de que darías cualquier cosa a cambio de que el agua llegara a las puertas de tu ciudad?”.

La joven se dio la vuelta y vio un hombre, el diablo, al que respondió que sí, que sin duda daría lo que fuera, pero claro, eran pocas las pertenencias que esta muchacha tenía.

El hombre le pidió su alma a cambio de hacer que el agua llegara directamente hasta las puertas de la ciudad. La joven aceptó sin dudarlo pero antes de cerrar el trato,
acordó que ella le daría su alma siempre y cuando, el hombre fuera capaz de hacer llegar el agua antes de que el primer rayo del sol brillara a la mañana siguiente. 
El Diablo aceptó el reto y desapareció. La moza continuó su camino, pero esa noche, no pudo dormir, pensaba en el trato que había realizado con el diablo, se levantó y se asomó al mirador; desde allí observó como el extraño hombre, envuelto en llamas construía sin parar un conducto que llevaría el agua hasta lA PARTE ALTA de la ciudad.
La obra continuó toda la noche, la joven no paraba de rezar a Dios, arrepentida de lo prometido y pidiéndole que no dejara que el diablo se llevara su alma. Cuando ya el acueducto estaba prácticamente terminado y solo faltaba colocar una última piedra, justo en ese preciso momento, el primer rayo de sol salio. Y fue así, gracias a ese rayo de sol, que la joven no tuvo que entregar su alma y que Segovia, desde entonces, puede disfrutar de este impresionante acueducto.







No hay comentarios:

Publicar un comentario